EL ÚLTIMO BESO DE ROMEO Y JULIETA

Título: Romeo and Juliet
Autor: Frank Bernard Dicksee
Año: 1884
Localización: Southampton City Art Gallery, Southampton (Reino Unido)
Técnica: Óleo
Medidas: (171 x 118 cm)

En 1884 Frank Bernard Dicksee pintó un cuadro titulado Romeo y Julieta, con la famosísima escena del balcón. En él se plasma el último beso antes del fatal desenlace.  Dos jóvenes enamorados, el alba que despunta al fondo, un palacete renacentista y el ambiente propio de las pinturas romanticistas y sentimentalistas victorianas. Han pasado la noche juntos porque ellos se casaron en secreto y consumaron su matrimonio antes de que Julieta fuera entregada a otro por imposición parental. No saben que esa despedida será su despedida verdadera, y tampoco sospechan del trágico final que les espera. Sin embargo, las flores que Dickesee pintó en la escena lo anunciaban todo: Lirios blancos, Flor de la pasión, y un pequeño Naranjo.

Junto a Julieta los lirios blancos se yerguen en paralelo a ella que toda vestida de blanco es un lirio blanco más. El simbolismo de esta flor ha estado asociado a la Virgen María como símbolo de pureza y virtud. El lirio blanco acompaña  a todas las madres sin mácula, entregadas al noble arte de procrear sin el detestable vicio de fornicar. Aquí el autor podría estar indicando que efectivamente el matrimonio ha sido consumado pero sublimado por el amor puro que se dispensan el uno al otro. Sin embargo, en algunas ocasiones el lirio también puede interpretarse como señal de duelo. Así como la virgen María, pura entre las puras, en duelo eterno por la muerte de su hijo, así Julieta, en duelo anunciado por la próxima muerte de su amado.

Junto a Romeo y enrollándose alrededor de la columna, la pasionaria con sus flores de la pasión abiertas. Podría interpretarse como la pasión amorosa, pero no, se trata de la pasión de Jesucristo, anunciando así su próxima muerte. Romeo se sacrificará a sí mismo creyendo que Julieta estaba ya muerta. Ofrecerà su vida sin valor arrojándola a una muerte prematura. Quizás en el más allá su alma encuentre la de Julieta y puedan gozar en paz. Sin embargo sabemos que no fue así, que todavía debería esperar a que Julieta se sacrificara a su vez. Y la obra continúa dando pistas mostrándonos el puñal con el que cometerá el crimen colgando de la cintura de Romeo. 

Bajo la pasionaria  otro vegetal ocupa gran parte del lienzo. Aunque no aparece ningún fruto ni flor que facilite la identificación he llegado a la conclusión de que es un naranjo. Su presencia vendría dada en primer lugar para situar la escena en un entorno mediterráneo. En segundo lugar por el simbolismo matrimonial que tiene esta planta que quizás hubiera llegado a conocimiento del pintor. Sin flores y todavía sin frutos. Porque ya la flor de Julieta ha sido tomada, pero los frutos nunca llegarán.

Pero los dos tortolitos no se dan cuenta de todas estas advertencias, están ciegos ante la adversidad que les espera a la vuelta de la esquina. Aunque quien sabe si en realidad el dramático final tuvo un final feliz allá en el paraíso de los enamorados.

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